Rafel Villa
Ser vecina de Reus y tener el apellido Pàmies. Son las únicas coincidencias que existen entre Mònica Pàmies y otros dos clientes de CatalunyaCaixa de los que recibió esta semana diversas informaciones con datos confidenciales, junto a su correspondencia mensual sobre su hipoteca y otros consumos pagados a través de CatalunyaCaixa.
En esta correspondencia se incluían otras hojas con el número de libreta de ahorros de cada uno de los otros dos clientes, el DNI de uno de ellos, sus direcciones, los resultados de la venta de acciones de otro banco, siete recibos de una hipoteca con recargo... Datos absolutamente confidenciales en las relaciones entre un cliente y la entidad financiera y más que suficientes para que alguien con malas intenciones hubiese podido crear un problema a través de Internet a estos usuarios de CatalunyaCaixa.
Existe un tercer factor de coincidencia entre Mònica Pàmies y los otros dos Pàmies de Reus. Los tres eran clientes de Caixa Tarragona antes de la fusión, como se puede comprobar por el número 2073 que figura en la información de la libreta como indicativo de la entidad. Eso sí, dos son clientes de la oficina de la plaza Prim y el tercero es de Jaume I. No coinciden en la zona de residencia ni son familiares, y ni siquiera el apellido común Pàmies figura en el mismo orden: en el caso de la clienta que se puso en contacto con el Diari es su primer apellido, pero en los otros dos clientes es el segundo.
CatalunyaCaixa no pudo justificar este envío irregular de información sensible. Fuentes de la entidad afirmaron que no tenían ninguna incidencia detectada en su correspondencia y que tampoco se habían hecho cambios en el área informática que expliquen el desvío de la información. «Puede ser un error humano. No tenemos ninguna explicación, no tenemos constancia de que nos haya pasado nunca», indicaron dichas fuentes.
A Mònica Pàmies lo que le preocupa es que «información sobre mis cuentas pueda llegar a otros, tal como me ha llegado a mí de otros clientes. Supongo que debe haber más gente a la que le ha pasado. ¿Dónde está la Ley de Protección de Datos?».